
Con la intención de poder participar en alguna acción de calle, de las muchas que va a haber este sábado en Iruñea, la asamblea/debate entre militantes de distintas organizaciones sociales y sindicales, en torno a la Huelga General, como herramienta de lucha, que tendrá lugar el sábado 18 de febrero, a las 9:30 h, será en Zabaldi (Calle Navarrería) en lugar de Triki Traku como estaba previsto.
Para acudir a esta cita con las ideas más claras y más contrastadas, la gente de CGT hemos quedado el próximo miércoles, 15 de febrero a las 19 h, en el local del sindicato.
Adjuntamos un texto que nos ayudará a centrar la discusión:
1 - Necesidad de una Huelga General. Qué tipo de Huelga buscamos (de producción y consumo, de cuidados, de estudiantes...), y qué tipo de huelga estamos dispuest*s a hacer (en minoría/mayoría).
La huelga general que buscamos nada tiene que ver con el mito de la HG como máxima expresión del enfrentamiento social, sino que sería el soporte necesario para buscar otras formas de actuación social (hoy bastante deterioradas), concretada en una jornada de movilización en la que fuéramos capaces de plasmar esa opción social y sindical, escenificando la ruptura con la concepción reivindicativa y de defensa de “intereses” del sindicalismo actual. Sería una jornada de propaganda de estas ideas; de hostigamiento de las instancias más emblemáticas: entidades financieras, administración, ¿sindicalismo?...; de apoyo a causas que estén en movimiento: empresas en lucha, campaña renta básica, inmigración, antimilitarismo, defensa de lo público y social, rechazo a proyectos desarrollistas…; de ocupación de la calle: acampada, concentraciones, sentadas, comida en lugar público, asambleas…
La huelga general sería el soporte legal para que pudiera sumarse a esa jornada quien tuviera voluntad de hacerlo.
Naturalmente lo central es iniciar una movilización y, por tanto, la continuidad sería clave (¿acampadas?, ¿ocupaciones?,… y desde luego la repetición no excesivamente distanciada de jornadas similares a la que proponemos).
2 - Análisis sobre los la idoneidad/posibilidad de cada marco territorial: EH, estado, Europa.
El marco sería el más amplio que pudiéramos abarcar. Nuestra opción sería la de extenderlo tan allá como fuéramos capaces, sabiendo que necesitamos una movilización de carácter internacional. Pero nunca deberíamos esperar a poder llegar a ese marco deseable para iniciarla, y debiéramos hacerla ya en el marco que nos fuera factible, sabiendo que, seguramente, iniciarla es condición previa a extenderla.
3 - Contenidos que daríamos a la Huelga General en torno a: recortes, reforma laboral, paro, desarrollismo, capitalismo, sociedad patriarcal, militarismo, inmigración, políticas financieras y monetarias, economía sumergida...
El desarrollismo no tiene salida y nos conduce ecológica y socialmente al desastre. A partir de ahí buscamos en torno al reparto, la disminución de los consumos de materias y energías, el decrecimiento, la horizontalidad, la cercanía, la garantía de cobertura de necesidades básicas par todas, los cuidados, los cultivos personales, el ocio creativo… sabiendo que eso sólo puede darse fuera y en contra del capitalismo. Debiera ser un planteamiento contra el capitalismo, pero también contra su calado social y nuestra participación en él.
4 - ¿Qué hacer ante una posible convocatoria de H. G. por parte de CCOO y UGT, o de ELA y LAB, o una convocatoria doble?
Naturalmente, de acuerdo con lo expuesto, una convocatoria externa no sólo no avanzaría en esa dirección sino que la cortocircuitaría. Podemos afirmar que las convocatorias de CCOO y UGT han ido teniendo cada vez un carácter más desmovilizador, y que las de ELA y LAB no lo han tenido movilizador. Tampoco es previsible que en eso se produzcan muchas variaciones ni vayan a emprender movimientos de ruptura con sus trayectorias, sino que, cada uno en su plano y con distancias y diferencias incluso cualitativas entre ellos, no van a salir de su juego, más basado en la defensa de los propios espacios y papeles.
Nuestro planeamiento debería ser radicalmente distinto: arrancamos de la convicción de nuestras deficiencias y errores y nos ponemos en posición de búsqueda y de arriesgar, sabiendo que lo ocurrido hasta ahora y que lo que hemos hecho y los modos de hacerlo es insuficiente y nos mantiene insatisfechas. Pretenderíamos un movimiento de ruptura con lo que hay, consciente de que venimos formando parte de eso que hay.
Naturalmente si alguna o ambas de esas posibles convocatorias se dieran, en primer lugar tendría que hacernos conscientes de todas nuestras inercias, miedos y falta de iniciativas. En segundo lugar habría que afrontarla conscientes de que supondría un hecho que difícilmente dejará de atraparnos y frente al que, teniendo tan poco andado el camino que quisiéramos emprender, difícilmente podremos dar respuesta negativa. Pienso que habría que sumarse a ella, intentando remarcar mucho más que lo hecho hasta ahora, los elementos de diferenciación.
¡¡¡ACUDE Y PARTICIPA!!!